Un adiós lleno de emoción para la promoción número 48 de Bachillerato

El viernes 15 de mayo despedimos a una nueva promoción de alumnos de Bachillerato, la cuadragésimo octava, en un solemne acto académico celebrado en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras. 

Alberto Fernández Candón fue el encargado de llevar a buen puerto toda la ceremonia. Como todos los años la emoción recorrió todos los momentos del acto. Viene a cerrarse una etapa muy especial, pero empieza otra de ilusiones y expectativas. El recuerdo del Colegio Argantonio, del camino que se ha andado durante todo este tiempo, queda ya fijo en la memoria. De tal modo, que, al mirar atrás, con un leve temblor de nostalgia, Argantonio forme parte de lo vivido en esos años tan determinantes de crecimiento y aprendizaje, de descubrimiento y compañerismo.

Un viaje de confianza entre alumnado, familias y colegio que toca a su fin, resumido en un entrañable acto de despedida, culminado por las palabras siempre certeras y literarias de nuestro director José Manuel García Gil que concluyó su discurso mientras sonaba de fondo “Forever young” de Bob Dylan.

Entre medias la imposición de becas y los discursos, en nombre de los padres y de las madres, Gema García Fernández, a su vez antigua alumna, y en el de los alumnos María Baena Valero y Enrique Rodríguez García.   

Hubo también distinciones especiales al alumnado. La matrícula de honor para Celia García Domínguez y las menciones honoríficas para Sergio Fernández Domínguez y Guillermo Pérez Monedero.  

Sonó, entre otras piezas, el “Gaudeamus igitur” preceptivo, al final, y el himno del Colegio Argantonio al principio, que siempre eriza la piel de los presentes, por lo que significa, interpretados por el Coro Argantonio, dirigido por nuestro profesor Luis Gómez Hidalgo.

Dijimos adiós con sentimiento a esta promoción que atesora la palabra más bella que existe para quien emprende un camino nuevo, repleto de expectativas: porvenir. Hacia ese porvenir dirigen ya sus miradas y esperanzas, una vez quedó concluida la ceremonia, se cortó la tarta y finalizó la bonita convivencia entre todos los presentes.

Las fotos que compartimos son de Fernando Fernández e ilustran a la perfección lo acontecido. ¡Enhorabuena a esta XLVIII Promoción de Bachillerato!