El poeta que fundó Argantonio

El Colegio Argantonio nace en 1970 de la mano del poeta y profesor gaditano José Manuel García Gómez. Aquel año muchas cosas acontecieron en el mundo y en la propia ciudad de Cádiz, pero lo que a nosotros nos concierne es la creación de un proyecto educativo como el del Colegio Argantonio.

José Manuel García Gómez nació en Cádiz en 1930. Cuando funda Argantonio tiene cuarenta años. Primero nació el poeta, el hombre de cultura que dio forma a la revista Caleta, en la que aparecieron las principales firmas de la poesía del momento, desde Rafael Alberti a Vicente Aleixandre.  Su amor a Cádiz no solo puede encontrarse en su poesía. También en varios de sus gestos y actitudes. Una de ellas le llevó a salvar del derribo al Arco de la Rosa, una de las antiguas entradas medievales de la ciudad.

En los años sesenta el profesor fue conviviendo con el versificador, con el conferenciante y dinamizador cultural hasta que en la mente de García Gómez empezó a fraguarse una hermosa idea, la de fundar un colegio en el que se educaran cientos de gaditanos, aportando una visión nueva, renovadora a la educación de la ciudad. Con nombre de rey legendario Argantonio dio comienzo a su aventura que más de cincuenta años más tarde sigue viva, ahora de la mano de los hijos del poeta quienes también desarrollan una labor literaria.

En la historia del Colegio Argantonio resulta indispensable acordarse de Catalina Gil Jiménez, mujer de José Manuel García Gómez, y pilar fundamental en la vida del Colegio Argantonio, tal como recordaba José Joaquín León en su sección Gaditanos de Perfil de Diario de Cádiz que tituló "El sueño cumplido de crear un colegio familiar". Ahí se cuenta parte de esta historia que hoy se sigue escribiendo.

Argantonio comenzó su andadura en los albores de la década de los años setenta y en poco tiempo se erigió en uno de los centros de referencia de la ciudad, superando el millar de alumnos a finales de los años ochenta. El proyecto educativo del centro fue innovador en muchos sentidos, fruto de la personalidad de José Manuel García Gómez que entendía la enseñanza de una manera abierta, plural, con unos principios muy sólidos. Su personalidad apabullante, su carácter y cercanía dejó una enorme huella en muchos de sus alumnos.

En 2024 se inauguró en Cádiz la Plazuela José Manuel García Gómez que reconocía, treinta años después de su desaparición, el legado del poeta y educador gaditano.